"Metafisica" - читать интересную книгу автора (Aristotle)

estatua. Buscar esta otra cosa es buscar otro principio, el principio del
movimiento, como nosotros le llamamos.
Desde los comienzos, los filуsofos partidarios de la unidad de la
sustancia (32), que tocaron esta cuestiуn, no se tomaron gran trabajo en
resolverla. Sin embargo, algunos de los que admitнan la unidad, intentaron
hacerlo, pero sucumbieron, por decirlo asн, bajo el peso de esta
indagaciуn. Pretenden que la unidad es inmуvil, y que no sуlo nada nace ni
muere en toda la naturaleza (opiniуn antigua y a la que todos se
afiliaron), sino tambiйn que en la naturaleza es imposible otro cambio.
Este ъltimo punto es peculiar de estos filуsofos. Ninguno de los que
admiten la unidad del todo ha llegado a la concepciуn de la causa de que
hablamos, excepto, quizб, Parmйnides (33), en cuanto no se contenta con la
unidad, sino que, independientemente de ella, reconoce en cierta manera
dos causas.
En cuanto a los que admiten muchos elementos, como lo caliente y lo
frнo, o el fuego y la tierra, estбn mбs a punto de descubrir la causa en
cuestiуn. Porque atribuyen al fuego el poder motriz, y al agua, a la
tierra y a los otros elementos la propiedad contraria. No bastando estos
principios para producir el Universo, los sucesores de los filуsofos que
los habнan adoptado, estrechados de nuevo, como hemos dicho, por la verdad
misma, recurrieron al segundo principio (34). En efecto, que el orden y la
belleza que existen en las cosas o que se producen en ellas, tengan por
causa la tierra o cualquier otro elemento de esta clase, no es en modo
alguno probable: ni tampoco es creнble que los filуsofos antiguos hayan
abrigado esta opiniуn. Por otra parte, atribuir al azar o a la fortuna
estos admirables efectos era muy poco racional. Y asн, cuando hubo un
hombre que proclamу que en la naturaleza, al modo que sucedнa con los
animales, habнa una inteligencia, causa del concierto y del orden
universal, pareciу que este hombre era el ъnico que estaba en el pleno uso
de su razуn, en desquite de las divagaciones de sus predecesores.
Sabemos, sin que ofrezca duda, que Anaxбgoras se consagrу al examen
de este punto de vista de la ciencia. Puede decirse, sin embargo, que
Hermotimo de Clazуmenas (35) lo indicу el primero. Estos dos filуsofos
alcanzaron, pues, la concepciуn de la Inteligencia, y establecieron que la
causa del orden es a un mismo tiempo el principio de los seres y la causa
que les imprime el movimiento.



- IV -
Deberнa creerse que Hesнodo entreviу mucho antes algo anбlogo, y con
Hesнodo todos los que han admitido como principio en los seres el Amor o
el deseo; por ejemplo, Parmйnides. Йste dice, en su explicaciуn de la
formaciуn del Universo:


Йl creу el Amor, el mбs antiguo de todos los dioses
(36)