"Metafisica" - читать интересную книгу автора (Aristotle)

En efecto, unos hablan del principio material que suponen uno o
mъltiple, corporal o incorporal. Tales son por ejemplo, lo grande y lo
pequeсo de Platуn, el infinito de la escuela Itбlica, el fuego, la tierra,
el agua y el aire de Empйdocles, la infinidad de las homeomerнas de
Anaxбgoras. Todos estos filуsofos se refirieron evidentemente a este
principio, y con ellos todos aquellos que admiten como principio el aire,
el fuego, o el agua, o cualquiera otra cosa mбs densa que el fuego, pero
mбs sutil que el aire, porque tal es, segъn algunos, la naturaleza del
primer elemento (66). Estos filуsofos sуlo se han fijado en la causa
material. Otros han hecho indagaciones sobre la causa del movimiento:
aquellos, por ejemplo, que afirman como principios la Amistad y la
Discordia, o la Inteligencia o el Amor. En cuanto a la forma, en cuanto a
la esencia, ninguno de ellos ha tratado de ella de un modo claro y
preciso. Los que mejor lo han hecho son los que han recurrido a las ideas
y a los elementos de las ideas; porque no consideran las ideas y sus
elementos, ni como la materia de los objetos sensibles, ni como los
principios del movimiento. Las ideas, segъn ellos, son mбs bien causas de
inmovilidad y de inercia. Pero las ideas suministran a cada una de las
otras cosas su esencia, asн como ellas la reciben de la unidad. En cuanto
a la causa final de los actos, de los cambios, de los movimientos, nos
hablan de alguna causa de este gйnero, pero no le dan el mismo nombre que
nosotros ni dicen en quй consisten (67). Los que admiten como principios
la inteligencia o la amistad, dan a la verdad estos principios como una
cosa buena, pero no sostienen que sean la causa final de la existencia o
de la producciуn de ningъn ser, y antes dicen, por lo contrario, que son
las causas de sus movimientos. De la misma manera, los que dan este mismo
carбcter de principios a la unidad o al ser, los consideran como causas de
la sustancia de los seres, y de ninguna manera como aquello en vista de lo
cual existen y se producen las cosas. Y asн dicen y no dicen, si puedo
expresarme asн, que el bien es una causa; mas el bien que mencionan no es
el bien hablando en absoluto, sino accidentalmente.
La exactitud de lo que hemos dicho sobre las causas, su nъmero, su
naturaleza, estб, pues, confirmada, al parecer, por el testimonio de todos
estos filуsofos y hasta por su impotencia para encontrar algъn otro
principio. Es evidente, ademбs, que en la indagaciуn de que vamos a
ocuparnos, debemos considerar los principios, o bajo todos estos puntos de
vista, o bajo alguno de ellos. Pero їcуmo se ha expresado cada uno de
estos filуsofos?; y, їcуmo han resuelto las dificultades que se relacionan
con los principios? He aquн los puntos que vamos a examinar.



- VIII -
Todos los que suponen que el todo es uno, que no admiten mбs que un
solo principio, la materia, que dan a este principio una naturaleza
corporal y extensa, incurren evidentemente en una multitud de errores,
porque sуlo reconocen los elementos de los cuerpos, y no los de los seres
incorporales; y sin embargo, hay seres incorporales, y despuйs, aun cuando
quieran explicar las causas de la producciуn y destrucciуn, y construir un
sistema que abrace toda la naturaleza, suprimen la causa del movimiento.