"Mike Resnick - Santiago" - читать интересную книгу автора (Resnick Mike)

Por otra parte, se dice de Santiago que ha matado a millares de personas, pero también que
ha salvado docenas de mundos. Dudosa y ambigua, su leyenda se ha extendido hasta los límites
de la frontera galáctica. Nunca deja pistas, pero es posible que exista realmente y la recompensa
por su captura es la mayor que se ha ofrecido nunca. Nadie se había atrevido a reclamarla, hasta
que el Ruiseñor y el Ángel parten a la captura de un mito. Dos cazadores de recompensas se
deciden por fin a perseguir una leyenda, con todo lo que ello comporta.
SANTIAGO cuenta la persecución de una quimera, la búsqueda de un personaje de leyenda
en el rudo mundo de la frontera galáctica. En la sencilla trama que propone Resnick, los
cazadores de recompensas se afanan por encontrar pistas que los conduzcan hasta el elusivo
Santiago. Ello le permite mostrar una sucesión inagotable de tipos humanos y planetas, todos
ellos marcados por el misterio y la inevitable referencia a un personaje mítico, perseguido,
molesto y a la vez imprescindible.
Ésa es la idea, en el fondo sencilla, que en las manos de Mike Resnick se ha convertido en
una novela de aventuras que, incluso después de varios años, se recuerda con agrado. Con
SANTIAGO Mike Resnick ha escrito lo más parecido a un western del espacio que aúna toda la
riqueza especulativa de la mejor ciencia ficción con un cuidadoso respeto hacia la forma en que
se construyen las leyendas y los mitos. Una novela divertida y amena que se lee con interés y cuya
tesis no se olvida nunca.
Les recomiendo encarecidamente que sigan mi consejo: sumérjanse en el Prólogo y se
encontrarán inevitablemente atrapados por la dimensión mítica y legendaria que adquiere la
aventura humana en cualquier lugar del espacio y en cualquier tiempo. Vale la pena.

MIQUEL BARCELÓ
Para Carol, como siempre.
Y para mi agente, Eleanor Wood, por los consejos, el
estímulo, y el dinero.
PRÓLOGO

Dicen que su padre fue un cometa y su madre un viento cósmico, que hace
malabarismos con los planetas como si fueran plumas y lucha contra los agujeros negros
sólo para abrir el apetito. Dicen que nunca duerme, que sus ojos arden con un brillo más
fuerte que el de una nova, y que su grito puede arrasar montañas. Lo llaman Santiago.

Allá lejos, en el Cerco Galáctico, en el borde mismo de la Frontera Exterior, existe un
mundo llamado Azulplata. Es un mundo acuático; apenas un puñado de islas salpican el
océano que cubre su superficie. Si uno se detiene en la más grande de las islas y
contempla el cielo nocturno, se puede ver casi toda la Vía Láctea: un gran río titilante de
estrellas que parece fluir a través de la mitad del universo.
Y si lo hace sobre la costa occidental de la isla, durante el día, de espaldas al agua,
puede observar una loma cubierta de hierba. Sobre ella hay diecisiete cruces blancas,
cada una con el nombre de un buen hombre o una buena mujer que alguna vez pensaron en
colonizar este agradable mundo.
Y bajo cada nombre aparece la misma leyenda, repetida diecisiete veces:
Asesinado por Santiago.

Próximo al corazón de la galaxia, donde las estrellas se arraciman tan cerca unas de
otras que la noche es tan brillante como el día, existe un mundo llamado Valkyria. Ese
mundo es un puesto de avanzada, un lugar de desvencijados Pueblos de Mercaderes
llenos de bares sórdidos, hoteles y prostíbulos en los que los exploradores, los mineros y
los mercaderes de la Frontera Interior se reúnen para comer y beber y contarse unas